El descanso del bebé

Cuando son muy pequeñitos, los niños duermen durante muchas horas, por lo que es fundamental el poder garantizarles un buen sueño.

Así su hijo se desarrollará mejor estará más sano y más feliz a sí que el sueño de su hijo no es una cuestión baladí.
En los primeros meses, algunos padres suelen elegir moisés o una minicuna de colecho, ponga a su bebé a dormir en un colchón firme y plano que este diáfano y que se ajuste lo mejor posible a la cuna, es aconsejable que no queden más de 1, 5 centímetros a cada lado, a la cuna, así, sin espacios en los bordes.
Forros polares y otras superficies blandas no son adecuados para que su bebé pueda dormir.
El exterior del colchón debe ser impermeable y la cubierta con una sola tela.
Mientras que otros ya optan directamente por una cunita.
Eso sí, cuando el niño cumple tres o cuatro meses, se le debería pasar a una cuna, que deberemos reducir mediante protectores acolchados colocados a lo largo de los bordes de la cama.
De esta manera, encerraremos al pequeño en un ambiente blandito, recogido y muy protector.
Moisés y mini cuna son ideales para los primeros seis meses del bebé, ya que, debido a su reducido tamaño, el niño se siente acogido.
Tanto en el moises como en la minicuna la normativa dice que la altura mínima no debe ser menor de 27, 5 cm.
El somier, ha de ser sólido y rígido, es decir, indeformable, para favorecer un desarrollo sano de la estructura ósea y muscular.
En el mercado, existen tres tipos de somieres: el de tela metálica, el de láminas de madera y el de una sola tabla de madera.
Es aconsejable el de laminas de madera, y es el que incorporan la mayoría de los fabricantes de mobiliario infantil.
El colchón: no ha de ser demasiado blando ni ceder bajo el peso del cuerpo.
Debe ser rígido, uniforme y confortable; esto significa que debe adaptarse a las curvas del cuerpo, siguiéndolas, pero sin acentuarlas.
Los colchones pueden ser de muelles, de fibra natural o de fibra sintética.
Respecto al grosor del colchón, éste depende de la edad del niño: un colchón de gomaespuma de tres o cuatro centímetros de grosor, apoyado sobre un somier rígido, es ideal para un recién nacido.
Un colchón destinado a un niño de dos o tres años debe tener, por lo menos, seis centímetros de grosor.
Siente el estómago del bebé o en el cuello para ver si ella está demasiado caliente o demasiado fría, debemos adaptar la ropa de cama en consecuencia.
No se alarme si no siente que sus manos o los pies no los sienta lo suficientemente calientes, ya que es normal que usted siempre los sentira fríos.
Retire el gorrito a su bebé y todas las capas adicionales de ropa tan pronto acueste a su bebe así evitará así riesgo de accidentes y nunca deje que el pequeño duerma en un sofá o en un sillón, esos muebles no están diseñados para el descanso de un bebe.
Después de un abrazo debe poner de nuevo en su cuna.
En sus primeros seis meses, el lugar más seguro para su bebé a dormir en una cuna en una habitación junto con usted.
Para las camas, utilice una sábana y mantas de celulares en lugar de un edredón, o una bien equipada bolsa ligera bebé dormido.
Sacos de dormir no debe ser lo suficientemente grande como para que su bebé se deslizan por el interior.
Si su bebé está demasiado caliente, retire una manta, y si tiene frío, añadir una recuerde, una manta doblada por la mitad es de dos capas.
No utilice edredones, colchas, ropa de cama de rollos o almohadas.

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